Gabi Ochoa / Maribel Bayona

SE BUSCA GESTOR CULTURAL QUE APRECIE AL CREADOR/A.

Se han olvidado de ella/él. Lo han arrinconado/a, menospreciado/a, apartado/a, y si ha habido palmaditas en la espalda ha sido para tirarlos/las al suelo.

Constatamos otro año más que no existe una apuesta REAL por el creador/a, ya sea autor/a teatral, coreógrafo/a, músico/a, director/a,…

La institución pública sigue cantando Mamma mía, y la fuerza de la creación, (en este caso la valenciana), la mejor y más preparada, la hemos visto en las fronteras. Tendremos que volver al Teatro Fronterizo que el maestro Sinisterra nos iluminó.

Eso sí, volvemos a constatar que desde las fronteras, la creación ha sido PROVOCADORA y ESTIMULANTE. Otra buena cosecha que esperemos no se eche a perder.

Llevamos 8 años ya con estos puntos g, con aquellas propuestas que ocurren en los escenarios que nos han marcado, nos han hecho reír, llorar, vibrar, con amor, tesón, honor y verdad. Bravo por vosotros/as CREADORES!!!

Y la actividad cultural es tanta y tan interesante, que nos ha sido materialmente imposible verlo todo. Esperemos que algunas de ellas puedan continuar y estar presentes en nuestros puntos g del 2017. Y que sea un año donde de verdad los creadores tengan el foco. Tenemos muchas ganas de que esto ocurre.

Dicho lo cual, nuestros 10 puntos g del 2016 son:

 

LAS ACTRICES SIEMPRE MIENTEN de El Pollo campero (Comidas para llevar) 

Esta es la segunda de sus creaciones y dejó a todo el teatro con una risa ácida de esas que pican. Cristina Celada y Gloria March se desnudan en escena y nos hablan de la precariedad, los trabajos difíciles y el poco glamour que tiene esto de dedicarse a hacer “teatrito”. Pero además, son ellas, dos actrices-mujeres que denuncian la desigualdad de género también en las Artes Escénicas. Siempre con humor, con el formato de auto-ficción y sin paños calientes. Un trabajo muy honesto que nos interesó, nos conmovió y que aplaudimos por original y auténtico. Brillantes los doblajes de cine. Queremos más Pollo Campero, vuelvan. Una compañía a la que hay que tener muy en cuenta.

 

PACIENTE de Robert de la Fuente (Caterva Teatre)

El camino emprendido por esta joven compañía no tiene límite. Y sus procesos son joyas de orfebrería. Con “Paciente” nos han llevado a un territorio extremo de la mente, con personajes brillantes como la madre, que de hecho, llegan a interpretar los tres actores. Mención aparte el trabajo de construcción de Robert de la Fuente, no solo por ese desdoblamiento actor / escritor, sino por su magnífica construcción de un enfermo mental tan cercano, tan humano. Y bravo como Fernando Soler y Jaume Ibáñez se empapan del resto de papeles. Abran el Teatro Rialto para ellos. Gracias.

 

LA GUERRA DELS MONS 2.0 de Roberto García (L’Horta Teatre)

Fue una de las Coproducciones con Culturarts Teatro y Danza 2016, ubicada en el Teatro Principal de Valencia, plaza ganada por fin por las compañías valencianas, en contadas ocasiones. El estilo de Roberto García se plasma desde el minuto 0, y la actualización del clásico traído a nuestros días, el relato sobre la manipulación que ejercen los medios de comunicación no puede ser más acertada. Esto sumado a un texto brillante, una dirección impecable, un ritmo trepidante y unos intérpretes inmejorables, son tres de los grandes valencianos (Jordi Ballester, Álvaro Báguena y Verónica Andrés) hicieron que disfrutáramos como enanos sentados en las cómodas butacas del Principal. Muy interesante el estilo cinematográfico y la banda en directo que nos hizo viajar al clásico de Welles. Una coproducción bien merecida y muy bien avenida.

 

40 AÑOS DE PAZ de Pablo Remón (La abducción)

Nadie quiere contar nuestro pasado, pero nada hay más rabiosamente actual que hacerlo desde el tuétano de una familia, desde las entrañas de un discurso muy cinematográfico que nos propone Pablo Remón y su elenco. Una de esas joyas que llegan de Madrid y que tras su paso por Tercera Semana recabó en la Sala Ruzafa. Un texto brillantísimo, y perlas en escena como ese baile con “Thunderstruck” de AC/DC o el dibujo de la madre que hace la imaginativa Fernanda Orazi. Han acabado los bolos por España, pero sigan a esta compañía de cerca, muy de cerca, La abducción.

 

SINDRHOMO + SAWYER de María Cárdenas y Xavo Giménez (La teta calva)

Objeto creativo claramente identificado. La teta calva, o lo que es lo mismo, Xavo Giménez y María Cárdenas son dos creadores que año tras año siguen labrando su carrera profesional con vibrantes propuestas que no dejan indiferentes. Este año nos han dejado dos mordiscos deliciosos, una apasionante “Sindrhomo” (que bien están Manu Valls, Merce Tienda y sobre todo el hallazgo de Leo de Bari) y como broche final esa travesura pirata para niños (y no tan niños) que es “Las aventuras de Tomasa Sawyer” y que, gracias a la producción del Teatre Escalante, se ha hecho realidad. Gracias por llenar de blues los oídos de nuestros niños y para hacer teatro para la infancia sin renunciar a vuestro estilo canalla. ¡¡¡Y por cambiar a Tom por Tomasa!!!

Larga vida a estos genios. Sabemos que siguen teniendo propuestas hasta 2018, por lo que estaremos atentos a nuestros teatros.

 

CINE de La Tristura

Un chico, que busca su pasado, unos niños que se definen jugando. Las escenas iniciales no nos inducen mucho a pensar que el nuevo trabajo de La Tristura sea un estremecedor mural sobre una dura realidad que ocurrió en España: los niños robados. Pero la manera en que la cuenta la compañía tiene una mirada original, única, y creativa, montando piezas, escenas, de un rompecabezas donde la magistral Fernanda Orazi hace un tour de force interpretando varios papeles. Un paso en la complejidad del trabajo de este grupo asentado en el inconformismo.

 

CARINYO de Juli Disla (Pérez & Disla)

Ya lo sabíamos, pero Pérez & Disla hacen el tándem perfecto. Vuelven a sorprendernos con un teatro puro teatro. Dos actores, dos sillas, un texto. Y ya. Y  nada más. Nada más que sentirte identificado con cada palabra, nada más que pensar que están hablando de ti todo el rato, que tú eres, has sido, serás Mireia o Sergio, todo el rato. Un texto que habla de todo, sin concretar nada, pero que es vida, pura vida,  muy al estilo de “La gente” y que por eso se torna universal. Y todos los detalles cuidados hasta el milímetro, muy al estilo de Pérez. En fin, un trabajo magistral. De esos de leer sentado en casa, con calma, y de ver 10 ó 15 veces en butaca sin cansarte. Enhorabuena.

 

EL FILL QUE VULL TINDRE de El Pont Flotant

El Pont Flotant emociona, llega al tuétano, al corazón. Esto ya lo sabíamos. Y esperamos sus nuevos trabajos con la emoción de un niño y la lagrimilla asomando en cuanto empiezan a hablar. Ellos ya son padres, y de eso nos hablan, de los padres, de los hijos, de los abuelos, del cansancio, de las dudas, de los miedos, de la educación. Pero además esta vez deciden contar con colectivos sociales y trabajan con grandes y con pequeños, trascendiendo lo escénico y convirtiendo su pieza en toda una experiencia, para el público, para los intérpretes, para ellos mismos. Aunque hacer un bolo supongo un triple esfuerzo en producción. Pero les vale la pena. Y nos vale la pena. Vuelven pronto, véanla en Las Naves porque el cuadro final no puede ser más bello y sólo puede allí. Y la enorme línea de pesos encabezada por Pau “dejadme dormir, quiero descansar” nos llegó hasta los higadillos. Gracias Pont Flotant, gracias.

 

APRÈS MOI, LE DÉLUGE  de  Marcos Morau (La Veronal)

Con este título, que hace referencia a una frase histórica atribuida a Luis XV como augurio del caos que le sucedería, Marcos Morau hace su primera incursión en el Festival 10 sentidos (Meritxell Barberá e Inma García) que esta quinta edición tenía como lema “A lo caos”, festival que queremos reseñar desde aquí por traer extraordinarias propuestas, en extraordinarias localizaciones y con un nivel admirable.

El trabajo de La Veronal es siempre excelente y en este caso, contando con algunos bailarines habituales de la compañía y con otros valencianos, compone una pieza que trabaja sobre lo estructural, sobre lo perceptivo, sobre la oscuridad y la luz. Con unos movimientos imposibles y unos cuerpos sin rostro retorciéndose entre lo visible y lo invisible. Una joya. Magistral el momento extraescénico pre-función y cómo lo recoge el texto proyectado. Y divina localización (Palau de les Arts) que también se agradece que podamos visitar como público y conquistar como intérpretes.

 

PREMIO EL PUNTO G 2016 es para…

 

MALDITO OTOÑO de La Subterránea + Paco Zarzoso (La Subterránea)

No hay nada como “nadar en la ambulancia”, como romper el lenguaje, la vida, la desazón y tomarse un vino.

Lo que han hecho estas chicas, la compañía La Subterránea, desde cero, desde un rincón (el de pensar) desde un trabajo del cuerpo, la acción y la poesía es francamente impresionante. Lo más honesto, original, duro (durísimo hablar de la muerte y sonreír), desalentador y a la vez provocativo, emotivo y divertido de este año que acaba. Las dos Lucías y Esther, junto con Águeda Llorca y esta vez con el maestro Zarzoso acompañándolas han hecho el montaje del año. Sí, en un rincón, en una frontera, pero en un lugar donde las líneas se deberían ensanchar. ¡Queremos ver el año que viene a La Subterránea en el Teatro Principal! Ese sería el triunfo del optimismo y la radicalidad.

Ya en septiembre nos trajeron el aperitivo en Russafa escénica con la pieza “El 10% de Urbach Wiethe”, una pieza breve que nos estimuló todos los nervios por esa brillantez de ritmo y de textazo. ¡Lo queremos por escrito!

Mientras tanto, ellas beberán de La Zaranda, del humor de Zarzoso y Gerardo Esteve y vibrarán como nunca (y nos harán vibrar) con sus propuestas.

Para ellas, un premio, un pequeño y fronterizo premio. Seguiremos viendo en las fronteras.

 

 

Este ha sido nuestro año teatral. Esperemos que hayáis disfrutado del teatro. No perdemos la esperanza, la vida, el amor o la poesía. Nunca. Seguiremos yendo al teatro a aplaudiros. Os lo merecéis. Como aún no hay premios teatrales dignos en el nostre País, pues lleváis nuestros puntosg desde esta frontera cultural. Bon nadal!

 

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Los amo y los odio. Me iría con ellos de parranda todos los días y les pondría una orden de alejamiento a la vez. Son / sois el alma de las ficciones, y sin embargo sabéis tener una energía arrebatadora como personas.

Esa exclamación inicial pertenece a Iván, personaje que interpreta Jaume Ibáñez en “Deseo y placer”. Así, como suena, en despectivo: ¡Actores!

Donde realmente disfruto estas creaciones son en los procesos de ensayos, en esos días donde los actores y servidor creamos una sociedad secreta bajo una dirección única.

Creo que ellos, Jaume, Estela, Fer, Vicente, Robert y Rebe le dan alma y cuerpo a estos desgarrados personajes que pueblan “Deseo y placer”.

Y por / para ellos, unas palabras:

JAUME IBÁÑEZ es IVÁN

Pese a mis dudas iniciales, porque el pudor del papel de Iván es muy importante, creo que Jaume y servidor nos hemos lanzado a la piscina. Jaume hace uno de los trabajos más duros de toda la obra. Que se entienda a Iván sin juzgarlo va a ser todo un reto para el espectador. Como el Ray de Blackbird la obra de David Harrower, Iván está al límite pero en ese límite está el hallazgo. Y creo que Jaume llega a momentos de extrema desnudez.

Sí, no lo niego, tengo predilección por el señor Ibáñez. He trabajado dos veces con él y lo volvería a hacer. Es, salvando las distancias y las edades, el Pere Arquillué del teatro valenciano. Tiene el arrojo, la energía y la delicadeza que el actor catalán viene mostrándonos desde hace años. Ole Jaume.

ESTELA MUÑOZ es HELENA

Con Estela me ha pasado algo curioso: pese a que nos conocíamos desde hace tiempo, nunca habíamos trabajado juntos. El personaje que encara, Helena, es de una fragilidad y una determinación apabullante. Parece que pase sin dejar rastro hasta que la vida se encarga de demostrar que no.

Creo que Estela me conquistó la primera vez que la vi bailar en escena. Sí, parece una tontería pero en esa escena (ya la veréis) define muy bien a Helena: Ella enseguida entendió por donde circulaba su historia, y dejó al resto boquiabiertos. Y además, tiene una gran virtud: hacer que los defectos de Helena (físicos y/o emocionales) sean virtudes. Quieres a Helena porque te jode que se vaya para siempre, quieres a Estela porque hace fácil algo que en Helena podría ser difícil, saber conjugar deseo y placer.

FERNANDO SOLER es CARLOS (actor que interpreta a GILLES DELEUZE)

Fer lo da todo. Y más. Y no desiste. Y se entrega. La gran virtud de Fer es que está presente siempre en todo el proceso, pero no solo como intérprete, sino como arreglador general: una lámpara, un elemento de atrezzo o vestuario, un matiz para otro personaje, todo. Cuando he necesitado algo, lo que fuera, buscaba a Fer. Si Fer no estuviera, no habría Caterva, lo tengo clarísimo. Será una metáfora pero Fer riega las plantas del piso donde ensayamos. Según su teoría, ellas están marcando el tiempo de Caterva, cuando mueran, es que ya no tendrán razón de ser.

Y Fer ha tenido que lidiar con dos personajes, Gilles Deleuze y Carlos. Un filósofo y alguien que no encuentra a quien amar. La desnudez de su Carlos te deja sin aliento. Buscar para no encontrar nada. Fabuloso.

VICENTE MATEO BAEZA es MIGUEL (actor que interpreta a MICHEL FOUCAULT)

Nos ha costado encontrar a Foucault. Tengo que reconocer que el mayor reto para Vicente ha sido hacer cercano a este gran filósofo y luego darse la vuelta y ser Miguel, el granuja que todos llevamos dentro. Y Vicente es tan metódico que ese paso a paso lo hemos sufrido, porque trabajar desde un rasgo físico es una putada. Pero no desiste, continua en la brecha.

Ahora el resultado: no le tengáis en cuenta aquello que dice, aquello que hace Miguel, su personaje. En su impulsividad y su estar de vuelta de todo vais a encontrar vuestro espejo salvaje.

ROBERT DE LA FUENTE es JORGE

Se puede llegar tarde al ensayo, sí, y ser el alma de “Deseo y placer”, también. Robert no solo es el cartel de la obra, no, sino que se mete en la piel de Jorge casi sin querer y en la que te das la vuelta está llorando, o riendo como él. Es el actor creativo por excelencia. Le da la vuelta a la escena, propone cambios, modifica percepciones, y funciona. Gran parte de los hallazgos de su personaje son de él. Sin duda. Incluso todo aquello que toca con la guitarra.

Me recuerda mucho a Toni Agustí. Son actores con los que siempre quieres trabajar porque son generadores de acción, de ideas, de brotes. “La acción trae accidente” que le digo siempre.

Y Robert es un accidente. Pero de los buenos. Os va a dejar de piedra.

REBECA ARTAL-DATO es SHEILA (actriz que interpreta a SILVIA BAREI)

Me he dejado para el final a la benjamina de la compañía, Rebe. Tengo ganas de verla en “Revolución” porque me lo perdí, pero con los dos personajes que desarrolla en “Deseo y placer”, Sheila y Silvia Barei, Rebe os va a hacer tragar saliva. Está Nina desnortada que es Sheila (¿acaso no recordáis La gaviota?), que es Rebe, hace en escena lo que no es normal. Ha nacido con el teatro en las venas. Es impresionante. Hace que aquello que podía parecer burdo y pornográfico sea tierno y arrebatador.

Me comentaban los chicos de Caterva que a Rebe la convencieron para que hiciera “Deseo y placer” diciéndole, entre bromas, que con esta obra se iba a llevar el Premio Crisàlide al interpretación revelación del año. Ahora viéndola lo tengo claro: lo justo sería nominarla, y que se lo dieran. Porque os advierto: un volcán en erupción va a explotar y se llama Rebeca Artal-Dato. Ya me daréis la razón, ya.

© Fotos Clara Muñoz