Seis años. Nuestros puntos g cumplen seis años. Seis años debatiendo, entendiendo, reflexionando sobre teatro. y aplaudiendo. Cuando comenzamos nuestra idea era reseñar lo que más nos había gustado del año, sabiendo que era imposible verlo todo. Ahora creemos fundamental hacerlo todos los años, porque a nuestro teatro hace falta reseñarlo, darle el merecido aplauso, poca gente lo hace.

Gracias.

Gracias por salir a escena con las 21 hostias que nos impone Wert. Gracias por coger la furgoneta e iros a Madrid, Barcelona, l’Alcudia o Bellreguard.

Gracias por seguir contándonos ficciones, aunque cada vez seáis más los que estáis más fuera que dentro. El exilio como única salida.

Esperemos que el 2015 cambie todo. Y que de una vez se reconozca, no aquí, sino fuera, vuestra creación. Sería un hermoso séptimo aniversario.

Mientras tanto nos seguiréis viendo en el patio de butacas, a Maribel Bayona y Gabi Ochoa. Porque nos gusta el teatro, ya sabéis que tanto dentro como fuera, en el escenario como en el patio de butacas, y porque veros nos ensancha el corazón y nos hace continuar.

Aquí van nuestros 10 puntos g. Aquello que nos ha llegado al corazón (teatral).

Besos.

AUTORRETRATO DE UN JOVEN CAPITALISTA de Alberto San Juan

A tumba abierta. Lisonjero, irónico, serio y punzante, con datos, cifras, números y reflexiones. Dando a diestro y siniestro, y cantando “Grândola, villa morena”, Alberto San Juan se está convirtiendo en un referente del aquí y ahora, del actor y del compromiso en la escena. Y así lo es él y su proyecto, Teatro del Barrio, anclado en Madrid. Él se desnuda y nos desnuda con este “autorretrato”. Cuentas sus miserias, que en su voz son humorísticas y patéticas, y las de un país en descomposición.

Una voz necesaria, un hito que cada vez que ha pasado por Valencia ha llenado. Si repite, no os lo perdáis.

EL LEGADO DE C de Arturo Sánchez Velasco (Herederos de Sánchez-Atienza)

Hacía tiempo que no disfrutábamos de un texto de Arturo Sánchez Velasco y echábamos de menos admirar lo bien que escribe. “Legado de C” un texto basado en las relaciones familiares y el poder y contextualizado en un espacio aparentemente magnífico pero podrido por dentro. Una reflexión sobre el mundo en el que vivimos compleja en su forma y contenido. Y con una puesta en escena dirigida por Jaume Pérez que asimila toda esa complejidad y la hace brillar. Un baile de diálogos entrecruzados y personajes bien construidos, un banquete para el intelecto y la razón, un buen escenario para cuatro grandes intérpretes (Ruth Atienza, Álex Cantó, Verónica Andrés y Àngel Fígols) y un siniestro cuadro de realidad pintado hasta el último detalle.

Un trabajo elogiable, bien construido, inteligente y reflexivo. De los “exportables”, “girables”, de los que deberían ser modelo de producción pública, de los que deberían estar meses en cartel.

MI CASO ES TU CASA de Gerardo Esteve

Cojamos un intérprete. Pongámoslo en su casa. Hagámosle caso. Que cuente. 1, 2, 3, 4,… no, no, que diga. ¿Hola, qué digo?

Gerardo es un histórico de la escena, y su historia es la historia del absurdo valenciano. Junto a Rafael Ponce fueron una veleta a (per)seguir. En “Mi caso es tu casa” se reinventa a si mismo con una obra en pequeño formato, teatro tetra-brick, de hacer en casa. Y es que allí vas, a su casa, a ver sus genialidades que aquí nunca podríamos reproducir. Eso sí, nos sale muy bien aplaudirle con las plantas de los pies.

EUROZONE de Xron (Compañía Chévere)

Unos días después de su actuación en Valencia en Espacio Inestable para presentar su última obra “Eurozone” la compañía gallega Chévere fue galardonada con el premio Nacional de teatro 2014 “por su coherente trayectoria de creación colectiva basada en fuentes del teatro documento y en la transgresión de géneros”.

No podemos estar más de acuerdo y felicitamos desde aquí a esta admirable compañía dirigida por Xesus Ron que ha hecho piezas tan increíbles como “Citizen” o “Testosterona”, que ya reseñamos aquí.

Chévere también creó la Nave de Servicios Artísticos-Nasa en 1992, un espacio cultural independiente en Santiago de Compostela, ocupándose de la dirección artística hasta su cierre a finales de 2011.

Su última gran creación “Eurozone” es una sátira sociopolítica sobre la crisis europea en la que estamos inmersos con nuestros líderes políticos como personajes centrales (Merkel, Rajoy, Rato, Hollande, Draghi, Cameron) y que a su vez harán de los personajes (los señores colores) de la peli “Reservoir dogs” de Tarantino.

Un montaje sorprendente, lleno de rupturas, mezcla de ficción y teatro apelativo en primera persona, doblaje en directo, peripecias y saltos mortales, peleas, sangre y mucho talento.

Sois unos grandes y tenéis todos nuestros respetos.

QUASEVOL (La Coja Dansa)

Si hay algo que hace La Coja Dansa muy bien es defender el código de la danza. Y nos encanta. Siempre recomendamos a esta compañía cuando alguien nos dice que no entiende la danza o que no sabe si le interesa. Porque si vas a ver a La Coja, te van a enganchar. Y te van a enganchar desde la danza. Porque te van a contar cosas con un alto grado de responsabilidad y reflexión a través de canales físicos investigados con un alto grado de responsabilidad y reflexión. Esto de entrada, porque hacía tiempo que queríamos destacar la trayectoria y labor de esta compañía valenciana que trabaja mucho y bien. Fuera y dentro. Que son unos currantes. Y además son buenos. Brillantes.

“Qualsevol” centra su atención en una frase hecha jugarse la vida y construye un acercamiento de cinco intérpretes (Lorena López, Olga Clavel, Santi de la Fuente, Inés Belda y Joaquín Collado) a todas aquellas personas que abandonan sus hogares para intentar alcanzar un futuro mejor en otro lugar que suele ser distinto al soñado.

Santi de la Fuente dirige y coreografía cinco cuerpos en escena que transpiran, exhalan y habitan sus pieles y las pieles de otros, en un intento de entender esas otras superficies y de jugárselo todo en ese momento real, físico y escénico. Una gran pieza y una gran compañía. Queremos más de vosotros. Siempre.

VERLANGAAFÁN DE PLAN

Entre nuestros 10 puntos G siempre reseñamos la labor de proyectos no teatrales, pero si tangenciales a las artes escénicas porque que dan soporte y colaboran con ellas o simplemente porque nos parece elogiable su labor. Este año queremos colocar entre nuestras joyitas a las revistas digitales Afán de plan (L’agenda under grao de València) y Verlanga, porque ambas son revistas culturales que nos cuentan todo aquello que ocurre en nuestra ciudad, pero no aquello que ofertan los grandes medios sino esas otras muchas opciones culturales y profesionales de gran calidad que a veces son ignoradas o vetadas o simplemente no encuentran difusión. Ambas revistas nos ofrecen un paisaje cultural diferente, más reconfortante y sabemos que ambos equipos aman esta ciudad y no renuncian a hacerla suya, nuestra. Gracias por recordarnos la cantidad de planes que podemos encontrar en nuestra ciudad y la cantidad de talento que todavía queda.

EL CRIMEN DE LA HERMANA BEL de Frank Marcus (PavanaCulturArts)

Una poderosísima puesta como las que nos tiene acostumbrados Rafa Calatayud. Un mimo por el detalle, por cuidar el envoltorio, y por contar una historia que pareciendo tan actual, está escrita en 1964. Unas estupendísimas actrices, y un regidor, introducido en la obra, divertidísimo y acertado. Se nota que Rafa tenía este texto en vena, y nos trae este extraño musical aberlinesado, un hallazgo que ha podido contar con producción pública. Cuando se hace bien desde la institución, se debe aplaudir. Ahora, error mayúsculo en la promoción. Poco público para tan gran propuesta. ¿Quién lleva la promoción, comunicación, los grupos en el ente? ¿Por qué no se cuida esto? Importantísimo si queremos hacer que nuestro teatro sea un referente, que se vea en otros territorios, y que ilusione a los de aquí. A tomar nota.

SPAM de Rafael Spregelburd

Es una bocanada de aire fresco pasearse por la cartelera porteña en cualquier momento del año. Este noviembre hemos tenido la suerte de estar un tiempito por allí. Podríamos destacar mucho y bueno, tanto en teatro (cosas como “Almas ardientes” o la fabulosa “Estado de ira”) como de danza (“Villa Argüello” o “Que azul que es ese mar”), pero nos paramos en esa estratosférica obra que es “Spam”, la nueva vuelta de tuerca de Spregelburd.

Sus dos horas hacen voltear la cabeza de cualquiera con un spam de obra que toca el espionaje industrial, los errores informáticos, el caos mayúsculo y todo ello desencadenado por un correo electrónico. Zpyce y Spregelburd se pueden convertir en la pareja cómica del año (los “números” musicales son divertidísimos) pero también son los artífices del caos absoluto. Crucen el charco, pidan que la traigan a su ciudad, pero háganse ese favor: disfrútenla.

 

NOSOTROS NO NOS MATAREMOS CON PISTOLAS de Víctor Sánchez Rodríguez (Wichita Co y Tabula Rasa)

La nueva generación, los millenians, los nacidos en los 80, tiene su obra. La poética de Víctor Sánchez raspa y atraganta, porque entra tan bien como una mistela con hielo, pero mete duro como una cazalla mal tomada. Una generación rota por la desdicha de la crisis que saca, en estos cinco intérpretes en estado de gracia, su máxima expresión. Román, Laura, Lara, Bruno y Silvia bordan un trabajo redondo en su esencia, que ya desde sus primeros compases, los acordes musicales, la risa y el llanto y las gasas blancas que separan el espacio escénico, crean un clima único.

Utopías mal gastadas, sexo y amor confundido, desgracias propias y ajenas, y mucha verdad y rabia en un texto que destila mala baba, con una estupenda procesión de fondo que se nos mete en las venas. La revelación de la temporada.

 

PREMIO EL PUNTO G 2014 es para…

PENEV de Xavo Giménez (La teta calva)

“Penev” de La Teta Calva Producciones, escrita y dirigida por Xavo Giménez e interpretada por Toni Agustí y Xavo Giménez es una de las creaciones que más nos han llegado al corazón. Queremos destacar su sencillez y su honestidad. Es cierto que hay mucha profesión en esas líneas, en esos juegos metateatrales, en esas metáforas bien escogidas, en esa balada del fracaso y en esa naturalidad en el decir, en el contar, en el estar, en el transmitir. Pero todo el conjunto, parece sencillo, fácil, sin artificio. Y es entonces cuando te sientes Javier o Antonio, cuando te identificas y un gol te traspasa el corazón. Reímos, lloramos disimuladamente y nos emocionamos mucho con estos dos actores en escena, con estos dos buenos amigos. Y ese final que lo cuestiona todo, esa apelación directa tan acertada y desoladora. Queremos creer que todavía vale la pena. Si ellos están ahí, siempre valdrá la pena.

Destacable además la trayectoria, los años y la dedicación de Xavo Giménez, este hombre del renacimiento que hace de todo y todo lo que hace, lo hace bien. Os queremos, chicos.

Esperemos que el 2015 sea el año del cambio. Y que el teatro esté marcando ese cambio desde algún sitio, desde el sitio que sea, pero creando.

Nosotros seguiremos por el patio de butacas, riendo, llorando, emocionándonos y aplaudiéndoos. Que nunca falten los aplausos.

Feliz año entrante!!!

 

Volvemos otro año más. Y van 5. Este 2013 la crisis ha castigado más duro si cabe. A la supresión de circuitos y redes, se han unido festivales cancelados, emigración y desidia. Basta ya!

Pero por el contrario parece que la creatividad resiste mucho y muy fuerte. Tanto a Gabi como a Maribel, los dos autores de estos 10 puntos g, nos han sorprendido la cantidad y variedad del buen y delicioso teatro que hemos visto.

También nos ha sorprendido muy gratamente la fuerza de las nuevas compañías. Si algo queremos reseñar esta vez es el ímpetu y las ganas de los recién llegados. Ole por ellos!

Nos ha maravillado el universo de “La fragilidad de Eros” de Maquinant Teatre, la constancia de Canallaco en todo lo que hacen, el buen hacer de Perros Daneses, el trabajo riguroso de Teatro Implacable, la fuerza bruta de Caterva o la desmedida creativa de La teta calva. Bienvenidos/as a todos/as!!! Y que sigan llegando más, la puerta está abierta.

Y ahora, nuestros 10 puntitos g. Hubieran sido más pero estos son los que nos han deslumbrado. Además, al cumplir 5 años hemos instaurado un pequeño premio a uno de estos 10 montajes. Hace falta que se premie el esfuerzo y trabajo de estas gentes. El Premio El punto g queda instaurado. No será un gran trofeo, pero quedaremos con los agraciados/as para dárselo en persona y hablar de teatro 🙂

Y desde ya gracias a todo/as por crear, por seguir creando!

 

LÚCID de Rafael Spregelburd (Teatre en Companyia y Lupa Teatre)

Podríamos decir que Xavi Puchades fue uno de los culpables que nos acercó a Daulte y Spregelburd a la ciudad. Es un valiente y un investigador profundo. Si eres un valiente, te decides a montar un texto de Spregelburd y sabes leerlo bien, tienes un tercio del montaje ganado. Porque escribe muy bien. Escribe cojonudo. Es un maestro. Y Xavi lo sabe leer y lo sabe adaptar. Y sabe escoger buenos intérpretes. Y sabe contar una historia delirante que cuando acaba te deja clavado en la butaca, pensando qué idiota fui, si estaban todas las pistas encima de la mesa. Y de nuevo un montaje maravilloso, rico, generoso, retorcido, caleidoscópico. De nuevo un regalo que sitúa a nuestros intérpretes y nuestros directores en un lugar de calidad artística que este 2013 nos ha revelado… A pesar de los pesares.

LA MADRE PASOTA Y COSAS NUESTRAS DE NOSOTROS MISMOS de Uroc Teatro (Dirección: Olga Margallo)

Ver la historia del teatro en escena tan magistralmente llevada vale su peso en oro. Si además son dos grandes actores como Petra Martínez y Juan Margallo, se suma la experiencia y la precisión por llevarte una sonrisa y algún que otro latigazo en el corazón. Y es que si en la primera parte ponen en escena el monólogo de Dario Fo, en la segunda se dedican a destriparlo y a ver qué hacer con él: intentan llamar a programadores que no los tienen por alternativos, hacen cálculos para ver si se pueden jubilar, etc. Por momentos la obra se convierte en la propuesta más radicalmente contemporánea que hayamos visto cuando descubres la realidad de estos actores en su día a día.

LA LEYENDA DEL TIEMPO de Federico García Lorca (4º Escuela del Actor 2012 – 2013)

Este año hemos visto grandes muestras de últimos cursos de las Escuelas de Valencia, entre ellas las que cocinaba Ramón Moreno, pero nos hemos parado en aquella que ha brillado por encima del resto, este extraño y radical montaje de “Así que pasen cinco años” dirigido al alimón por Toni Agustí y Carles Sanjaime. Una obra que habla de la imposibilidad de encontrar a tu amado/a de una manera tan anárquica y que ahonda en su fondo para encontrar una forma tan adecuada. Y sobre todo fue estupendo encontrar una cantera tan valiosa de actores en estado de gracia: Fer, Vicente, Vico, Leti, María, Erica, Rebe, Robert, Rafa, José Ramón, Omar, Blanca,… Salimos del teatro pensando que estábamos en otra realidad donde el amor se convertía en una distracción esencial.

FICCIÓ de Carles Alberola y Pasqual Alapont (Albena Teatre)

Alberola vuelve a sus orígenes, se redescubre a sí mismo, al tiempo que Albena sigue capitaneando este buque insignia de la escena teatral valenciana. Una pieza que al primer golpe de vista puede parecer una comedia sutil, pero que cuando rascas dentro encuentras uno de los textos que más hiel destila sobre la ficción y como se nos queda pegada a la vida. Con referencias implícitas al primer Woody Allen (de “Días de radio” a “Manhattan” o “Annie Hall”), nos hace preguntarnos qué es verdad y qué no, qué es la vida y la ficción. Y Carles solo, en escena, tragándose su vida como una ficción.

JO DE MAJOR VULL SER FERMIN JIMÉNEZ (El Pont Flotant)

Un año más y como todos sabemos, hablar de la compañía El Pont Flotant es hablar ya de un referente de calidad y honestidad. Siempre nos apasionan sus propuestas y en esta última son fieles a su trabajo de investigación e introspección. Esta vez, los Pont miran hacia el futuro y hacia el pasado y se preguntan qué han hecho, qué hacen y qué harán con sus vidas. Desde la sinceridad. Desde la identificación. Desde la realidad ficcionalizada. Con la combinación de los juegos textuales, las improvisaciones controladas, las escenas físicas perfectas (el final del espectáculo es brillante) y su humor, junto al de Fermín, consiguen una vez más que el acto de visitarles se convierta en celebración, en acontecimiento, en vivencia inolvidable. Seguid siempre. Y seguid más.

LA CHICA DE LA AGENCIA DE VIAJES NOS DIJO QUE HABÍA PISCINA EN EL APARTAMENTO de Pablo Gisbert (El Conde de Torrefiel)

Aún no ha llegado a Valencia, pero llegará. Porque la nueva sensación valenciana, El Conde de Torrefiel, conquista imparable todo aquello que toca. Este título tan largo esconde una de las piezas más brutas y sublimes sobre nuestro miedo a enfrentarnos a realidades, con textos hirientes e incluso molestos sobre nuestra vida, con referencias explícitas e implícitas a todo lo que Gisbert ha mamado (desde Bernhard a Handke), y con una necesidad física de mostrar nuestra depravación y doble moral en todas las acciones que desarrolla. Se le ha emparentado con Rodrigo García o Angélica Lidell, pero Gisbert va un paso más allá, hace que unos culos que bailan sean bellos.

LADRAN, LUEGO CABALGAMOS de Carla Chillida (A tiro hecho)

Segundo montaje de esta joven compañía que nos ha vuelto a conquistar y que ha conseguido la proyección nacional al haber sido seleccionado por el Circuito de la Red de Teatros Alternativos. A tiro hecho nos transmite todo el entusiasmo y toda la energía del principio. Toda la libertad creativa y los sueños. La combinación física, textual, poética, cómica y dramática y el trabajo de esos cuerpos jóvenes en escena echando el resto, nos reconcilia con esta profesión. Lo mejor, sin duda, la entrada de Hao Cui. ¡Compañeros, revolución y anarquía! ¡A galopar!

DISCULPE EL SEÑOR, LA ESPERANZA de Pedro Lozano (Señores jaguares)

¡Qué espectáculo tan sencillo, tan redondo, tan exacto, tan bello! En un 2×1. Ellos dos. Esperando. A ver si pica. A ver si no. El mar. El Cabanyal. El abuelo de Piter. Esta mierda de realidad. Un pescado y el corazón de Pedro abiertos en canal. Los dos presentes, magistrales, haciéndonos reír, poniéndonos el nudo en la garganta. Y una maqueta de tu ciudad, de mi ciudad, sencilla y hermosa. Y un godzilla gigante arrasándolo todo. Y un poco de esperanza, disculpe el señor. Un poco de esperanza porque creéis esto aquí y ahora. Vendrá y picará. Gracias.

QUERENCIA de Paco Zarzoso (compañía Bonanzat)

El universo de Zarzoso nos tiene atrapados. Pero si a eso le unes una obra que habla de aquello que nos falta en dos personajes teatrales y teatralizados interpretados magistralmente por Álvaro Báguena y Verónica Andrés, tenemos una de las obras de la temporada. Los premios de la AAPV fueron merecidos, al igual que la dirección exacta de Carles Sanjaime y la cabeza de toro amenazante en escena.

 

PREMIO EL PUNTO G 2013 es para…

EL GRAN ARCO de Eva Zapico y Àngel Fígols (Cía Eva Zapico)

No podía existir mejor tándem creativo que Eva Zapico y Àngel Fígols trabajando juntos, sin cortapisas, a la deriva. Ambos, en esta tesitura han creado un texto y un espectáculo excepcional. Riguroso y exigente, como son ellos, complejo y brillante, duro y despiadado. Un viaje por los laberintos mentales que se nos agarraron al estómago y no nos dejaron respirar en toda la experiencia escénica. Un trabajo valiente y arriesgado y muy muy inteligente. Alguien me dijo que al ver este trabajo quiso seguir luchando por dignificar nuestro sector. Estamos de acuerdo. ¡Grandes!

Estos fueron nuestros puntos g de este año. Nos hemos dejado muchas propuestas en el tintero y es de agradecer, sobre todo, algunas de los grandes resistentes, aquellas compañías duraderas que como Arden con “Revolución” o Hongaresa con “Aquel aire infinito” siguen haciendo teatro (y exhibiéndolo en las salas donde son socios) pese a lo conflictivo que se ha puesto el patio. No pudimos ver “Petit Pièrre” de Bambalina, y muchas más cosas que nos hubiera gustado tenerlas aquí, pero no caben todas.

Gracias a todos/as por crear, por seguir en la brecha. No se presenta un 2014 halagüeño, pero estando dentro de vuestras ficciones, la vida será mucho mejor. Gracias, muchas gracias creadores.

 

“El teatro trata “sobre” la memoria; es un acto de memoria y descripción.

Existen obras y gente y momentos de la historia que hay que revisitar,

nuestro tesoro cultural oculto está lleno a rebosar. (…) Disfrutamos de una historia

única, rica y diversa y celebrarla significa recordarla. Recordarla es utilizarla.

Utilizarla significa ser fieles a lo que somos.”

Anne Bogart

 

Ha empezado algo que no tiene marcha atrás.

Cuando en 2007 comencé a guardar los correos personales que me enviaba con mis hermanos (hasta el 2011), nunca pensé que aquel material podría ser dramatizado. “Den Haag” surge de las preguntas que me he hecho estos últimos años sobre el amor fraternal, sobre el exilio, o sobre la creación, tres de los tema que atraviesan la obra.

Hace poco en los primeros ensayos Mamen García, una de las actrices de “Den Haag”, me preguntó “¿Qué quieres contar con esto Gabi?”. Volvieron a saltar, como un resorte, esos tres ejes. ¿Qué es “Den Haag”?

Uno no se puede distanciar de su tiempo. No debe. Tal vez es la primera obra, mi primera obra, que tiene un marcado carácter político, sin quererlo. En ella se habla de aquella guerra que reventó nuestro país, o del desconcierto de la izquierda (isquierda, como dice uno de los personajes). En ella hablo de mi familia, porque hablar de lo que conoces, tal vez, pueda hacerse universal, o tal vez no.

Y en ella también hablo de la creación, de porqué escribir en ocasiones es tan doloroso, es tan caótico, y te saca de tu mundo, te aísla.

Una obra que nació en Buenos Aires, en un verano – invierno inolvidable, y que terminará en Valencia, en septiembre del 2013 en Espacio Inestable. La primera lectura del material se hizo en diciembre del 2011 en El Abrazo de la China, ese estupendo bar-lugar de encuentro de la farándula valenciana. No todos los que estuvieron allí están ahora en el proceso. Pero a todos, gracias.

Ahora, mayo del 2013, hemos arrancado los ensayos, no sin cierto caoticidad por mi parte. Pero Anne Bogart me ha vuelto a poner tras una pista importante, la memoria, el lugar de donde nace la pieza. Vuelvo a leerla:

“Los artistas no deberían distanciarse de su tiempo. Deberían entrar en la refriega y ver qué pueden sacar de bueno. En lugar de mantener una distancia de seguridad de la apestosa ciénaga de los valores mundanos, deberían sumergirse en ella y removerlo todo…” Cita Anne Bogart al crítico Herbert Muschamp (en La preparación del director).

¿Me preguntó porqué fue el árbol la imagen inicial del primer poster de “Den Haag” que hizo Xavo? Hubo dos imágenes que nos cautivaron: unas muñecas rusas y un árbol, que tiene que ver con el árbol genealógico, y con la haya, un árbol que, según la tradición celta, es el símbolo de la creatividad.

Pero es un árbol y sus raíces. Y las raíces son las que vuelven. La obra está marcada por el cancionero popular español. Desde “La zarzamora” hasta “Los piconeros”, desde Imperio Argentina hasta Estrellita Castro, las voces que oiremos en escena tienen que ver con aquello que nos lleva a lo más profundo de las raíces hispanas. Siempre me viene a la cabeza una frase que un crítico de cine decía sobre el cine republicano como “La verbena de la paloma” o “Morena Clara” y sobre cineastas como Florián Rey y Benito Perojo: “aunar tradición y modernidad”.

 

Y esa creo, es la clave de “Den Haag”. Mezclar tradición y modernidad. Lo he hecho, sin querer en el reparto: consagradas intérpretes de toda la vida con gente muy muy joven. Ver a Nacho López Murria tener un tete a tete con Imma Sancho vale su peso en oro. O a Mamen García con Xavo Giménez o Toni Agustí. Además también están Lorena López y Paula Llorens, que nos darán más de una sorpresa. 7 actores en las tablas que espero que den mucho que hablar con esta pieza.

 

Ahora que ya hemos arrancado con las primeras lecturas me preocupa como levantar la obra, cuál es la fuerza para moverla en escena. Xavo ya ha esbozado algunas ideas de la escenografía, pero aún no están del todo cerradas.

Pero más allá de eso, me preocupa como intencionarlas. Mamen García me habla constantemente de Kantor, y el otro día salió el nombre de Bernhard. Yo les hablo del “teatro de estados” de Ricardo Bartís y de aquello que he visto representado en la nueva dramaturgia porteña, como “La omisión de la familia Coleman” de Claudio Tolcachir, “Todo” y “Apátrida” de Rafael Spregelburd o “Gore” de Javier Daulte. Tres montajes a los que hago referencia constantemente, más muchos otros.

Ahora entramos en la fase de descubrir en escena qué dice ese texto, que nos surgiere al moverlo. Espero que sea lo más productivo posible.

Ah! Por cierto: este título tan desconcertante, es “La Haya” en holandés, el nombre de la capital de Holanda.

Si queréis saber más sobre ello, tendréis que venir a verla del 19 al 22 de septiembre en Espacio Inestable.

Con algo de delayed y cierto regusto melancólico escribo esta crónica sobre lo que ha significado poder vivir la realidad teatral porteña durante este julio y agosto del 2011 para un urbanita europeo como yo.

No hay mejor manera de crear que estar en el proceso. Nunca sabes si aquello que trabajas está bien o mal, si crece o decrece, cuál es su motivación, o por dónde hay que tirar. La suerte en estos casos es tener compañeros de fatigas que te vayan guiando. Panorama Sur ha sido una bocanada de aire fresco para mi cabeza guionizada, llena de prejuicios audiovisuales. Hacia tiempo que no me enfrentaba a la escritura escénica pero encontré en Buenos Aires una manera de hacerlo. Asistí a la residencia internacional de Panorama Sur para dramaturgos, con un proyecto que llevo gestando desde el 2010: “Den Haag”.

Del proyecto, poco a poco iré comentando su avance cuando vaya tomando forma, pero no querría dejar de lado algo fundamental en Buenos Aires: puedes ver teatro, buen teatro, puedes sentirlo y vivirlo y hasta empacharte.

De lo que menos me interesó creo que mejor no mencionarlo.

Haría una distinción que bien puede ayudar al no entendido. Por un lado vi dos obras de los “maestros”. Mauricio Kartun me dejó un tanto frío con Ala de criados (crea un buen discurso pero no llega ningún tipo de argumento ni idea interesante al público), aunque curiosamente gusta y mucho en Buenos Aires, ya que nosotros asistimos a la función número 300, con más de 30.000 espectadores. En el otro extremo, ver Los hijos se han dormido (adaptación de La gaviota chejoviana por Veronese), te deja con el regusto de ver un Chejov vibrante y genialmente construido. Me faltó ver lo nuevo de Bartis que ahora gira por Europa.

En el apartado de los “consagrados” pude tocar todos los palos. Desde una dirección de Daulte totalmente descafeinada en Baraka (y he sido benévolo), pasando por uno de los últimos fenómenos porteños, Claudio Tolcachir, del que pude disfrutar de Tercer cuerpo en Timbre 4, un lugar donde puedes oler a los actores de tan cerca que estás (es muy chiquito). Y luego la magistral dirección de Alejandro Tantanian de un texto superlativo Blackbird (que hacéis que no lo estáis leyendo), pero acabar de redondear con lo mejor que he visto en Buenos Aires: un monstruo escénico llamado Rafael Spregelburd. Su teatro crea mapas diferentes en nuestra cabeza, te posiciona en una escena viva, que no deja de crear un aparato de ficción insólito. Todo trata de elaborar preguntas que la escena va investigando sin posibilidad de respuesta pero con una sensación entre absurda, desasogante, irrisoria y cáustica donde no sabes por donde caminar. Preguntas cómo “¿Por qué todo arte deviene negocio?” o “¿Por qué toda religión deviene superstición?” adentran al texto y a los magníficos actores del Patrón Vázquez (su grupo) en una obra total y sesgada a la vez. Apátrida, por el contrario, es un tour de fource del propio Spregelburd como actor para preguntarnos, mediante la verdadera historia del duelo entre el pintor Schiaffino y el crítico (y pintor) Auzón ocurrida hace 2 siglos, sobre los límites del arte, en qué lugar se posiciona el valor de una obra. A esto se suma a la composición sonora de Zypce, que eleva la pieza.

Después habría un grupo que he denominado los “exportados”. Jóvenes (o no tanto), creadores que están siendo reconocidos en festivales internacionales y son la impronta más contemporánea del teatro argentino. A diferencia de los “consagrados”, estos son (o parecen ser) de una generación posterior, y desarrollan vínculos directos o indirectos con otras disciplinas como la performance. Por un lado hablo de Federico León, del que no pude ver nada en cartel allá (ya había visto en Valencia Yo en el futuro), pero del que me dijeron que su última propuesta utilizaba más de 100 actores en escena (!). Pude estar en una charla con Mariano Pensotti, del que me hubiera gustado ver El pasado es un animal grotesco y del que no encontré este texto editado (aunque está publicado). Me pareció muy interesante su trabajo con la ficción dentro de la realidad y sus dispositivos escénicos. Y por último Lola Arias, de la que se me escapó Mi vida después, pero que he podido leer algunas de sus obras publicadas, y me gusta su manera de afrontar la escena.

En el último bloque situaría (parece que estoy haciendo un esquema y no era mi intención), a las “nuevas promesas” (que ya son realidad). Me gusta mucho el camino tomado por Matías Feldman, que tras una charla que nos dio, pude ver Reflejos en, creo entender, su casa (así, sin más, era un departamento, grande, pero departamento), y que me dejó la sensación de que con poco se pueden hacer cosas magníficas (los actores están excepcionales). Matías será (espero no equivocarme), el nuevo fenómeno porteño para las mentes bienpensantes europeas. Añadiría, por haber traído el tema de espacios no convencionales, la propuesta de Juan Pablo Gómez Un hueco, en un gimnasio de un Instituto de secundaria, que nos habla, brillantemente y sin quererlo, del duelo, la amistad, en una escena mínima. También vi el descubrimiento (para mi) de la voz de Romina Paula con El tiempo todo entero, una adaptación muy sui generis de El zoo de cristal de Tennessee Williams, con una sencillez y una riqueza de significados que haría falta en las adaptaciones que se hacen por estos lares, ya sea Valencia, Madrid, España o Europa (tómese lares como os venga en gana). Y no me quiero dejar dos creadores más: Nacho Ciatti que con Alemania nos mostraba una brillante historia de una familia disfuncional y divertida, que venía acompañada de un cuarteto de cuerda en directo, y las piezas que pude ver del cineasta y dramaturgo Santiago Loza, textos que, a mi modo de ver, están por encima de las puestas en escena (¿para cuándo Loza se decidirá dirigir?).

En el tintero me quedan las propuestas internacionales, que cualquiera podrá ver en otros festivales y que terminaron de llenar mi mochila de experiencias teatrales. Tanto las dos piezas de Rabih Mroué (The inhabitant of images como Make me stop smoking son dos creaciones geniales del artista libanés que rayan los límites del concepto teatral), como el espectáculo que pude ver de Tim Etchells, Void story, me dejaron cubierto el cupo teatral de experiencias porteñas. Una gozada.

No me quiero olvidar, de las propuestas de mi compatriota valenciano Paco Zarzoso, El hipnotizador y sobre todo Hilvanando cielos creadas y vividas por él y Lola López en Buenos Aires, que posicionan a Paco como uno de los dramaturgos valencianos más interesantes e influyentes en los últimos años.

Ya de vuelta, uno solo piensa en regresar, pero no solo a ver teatro, sino a crear, a dedicarse en la distancia corta a escribir y dirigir con los actores, creadores, etc, de esa realidad tan compleja y apasionante que es el teatro porteño actual.

Como dice el tango: “siempre se vuelve a Buenos Aires”.