Gabi Ochoa / Maribel Bayona

Si el año pasado pedíamos cambios, este han llegado. El vuelco político, sobre todo a nivel autonómico y local ha dado nuevos aires a la escena teatral. Puede que aún no se haya materializado, pero somos optimistas para lo que tenga que venir. Tal vez el año que viene será un buen año para hacer balance sobre el porvenir, como reclaman los compañeros del Cabanyal Íntim.

Con todo, queremos saludar y celebrar desde aquí la reapertura del Teatre El Musical en Valencia, y que poco a poco Las Naves y Rambleta se lancen a la piscina y produzcan talento autóctono. ¡¡No hay nada más enriquecedor que producir y fomentar a nuestros creadores!!

Además, gracias a esos eventos teatrales que han resistido los años (Russafa escénica, Llavoreta Viva, Circuito Bucles, las residencias Creador.es y Cabanyal Íntim) por su labor de potenciación de la nueva escena, y a las salas que han sido caldo de cultivo de creadores.

Ya van 7 años O.O y este 2015 esto ha sido lo que nos cautivó en escena.

No hemos podido ver todo (desde aquí Maribel y Gabi pedimos disculpas, y seguiremos asistiendo al teatro) pero de lo visto, esto es lo que nos rompió el corazón:

CUL KOMBAT de Patrícia Pardo, Eva Zapico y Guada Sáez (Cía Patrícia Pardo)

Ya hemos explicitado alguna vez nuestra admiración por estas tres mujeres, que juntas, sólo podían crear algo maravilloso. “Cul Kombat” lo es y como no podía ser de otra manera, es una inteligente exploración alrededor del género y del cuerpo, un alegato a la libertad, a la desnudez, a la revolución feminista, a la identidad sexual múltiple. Y una denuncia también a la apropiación de la identidad y la elección personal por otros, al binarismo, a la violencia subliminal ejercida sobre los cuerpos. Pero todo esto contado con humor, desde sus propios clowns, riéndose primero de ellas mismas, entonando odas al fracaso y con unos textos conmovedores sosteniendo semejante discurso. Un placer verlas. Y un placer confrontarlas con público adolescente, momento en que los roles de género identitarios están tan agudizados. Unas valientes, unas guapas, unas listas y tres CULOS que sostienen nuestra lucha.

LA MIRADA DEL OTRO de María San Miguel y Chani Martin (Proyecto 42-3)

 Las conversaciones entre víctimas y presos de ETA para sanar las durísimas heridas que supuso la violencia etarra ha sido una de las propuestas más arriesgadas y honestas del año. El valor humano del montaje, y la delicadeza al tratar el tema hacen de “La mirada del otro” una obra mayúscula que se debería ver en lugares de conflicto para entender al otro. Dura, emotiva y tierna por momentos, te llega hasta el alma.

EL GRITO EN EL CIELO de Eusebio Calonge (La Zaranda – Compañía Inestable de Andalucía la Baja)

Hacia años, lustros, los que la compañía andaluza no pisaba Valencia. Se había convertido en territorio hostil. Fue primero las residencias teatrales Creadores los que trajeron al dramaturgo de la compañía, Eusebio Calonge, que revolucionó a los creadores locales. Y “El grito en el cielo” se convirtió, a su llegada en noviembre en un grito desgarrador, en hambre por ver a esta revolucionaria compañía. Y no dejaron indiferente. La visión agridulce, humana, tierna, pero humorística sobre la vejez, las residencias, sobre el mundo que nos espera, una visión descarnada. Allí arriba subidos, en su atalaya al final de la pieza, los espectadores se quedaron sin aplaudir, porque no entendimos que ese era un final. Y esperemos que un principio del cambio.

 PARIAS de Javier Aranda


“Parias” ha sido sin duda uno de los espectáculos de la temporada. Descubrimos a Javier gracias al Cabanyal Íntim y de ahí a la Ultramar y Carme Teatre. Todos los adultos que hemos visto este espectáculo de títeres nos hemos quedado tocados. Para nosotros “Parias” es teatro en estado puro y Javier tiene toda nuestra admiración porque es eso, un hombre de teatro. Javier viaja con sus cuatro maletas y sus cuatro personajes y con él mismo como hacedor de todo. Desde la concepción de esos maravillosos y terroríficos seres que duermen en las maletas, su construcción, su manipulación y sus vidas, en fin. Y él también sale a la palestra, a jugar con ellos. Y genera todo un juego de niveles que es maestría narrativa. Y no nos da tregua reinventando todo el tiempo ese concepto tan manido llamado “conflicto” que cuando ves esta pieza entiendes definitivamente. Pero sobre todo Javier nos vapulea como a sus marionetas, y nos hacer viajar de la risa a la lágrima en un segundo. Y nos araña el corazón. Y nos conmueve. Y crea unos títeres tan humanos que nos refleja. Un trabajo excepcional con un intérprete excepcional.

“COORDENADAS 37º 40′ 44″N 4º 33′ 14”O” de Irene Cortina

Irene se vino desde Berlín a residir al Proyecto Inestable para generar este granero alrededor del concepto de “ciudadanos/periferia”. Y en Valencia contó con tres intérpretes de excepción, Juan Pinillos, Luis Melià Romaguera y Álvaro Hurtado. Y obviamente Paul Dill creó el espacio sonoro. Irene nos sumergió en un mundo físico alrededor de nuestra piel, de nuestra propia periferia corporal, todo aquello que se (re)presenta al mundo exterior. El juego con los materiales, y el material coreográfico de los intérpretes, envolvente y atractivo nos hizo vivir una experiencia artística que recordamos como una de las más especiales del año. Danza contemporánea de autor. Lenguaje de investigación. Conceptos que traspasan. Cuerpo y aliento. Muy estimulante.

NAGG I NELL de Laura Sanchis (Perros Daneses / CulturArts)


“Nagg y Nell” ha sido una de las apuestas de nuestro teatro público, coproducción de Culturarts junto a Perros Daneses. Y no se han equivocado. Esta joven compañía de trayectoria imparable no se ha amilanado con tremendo reto. Y no lo ha hecho, porque contaban con una muy buena base. Destacamos ese excelente texto de la joven Laura Sanchís, que nos acompañó y nos admiró. Escribir como Samuel Beckett es muy complicado. Y ella lo consigue. Nos transporta hacia Beckett y hacia ese universo de palabras inconexas que lo dicen todo. No se han equivocado tampoco con la elección de los intérpretes, dos grandes Victoria Salvador y Enric Juezas que se nota que disfrutan con cada palabra, porque “Nagg y Nell” es eso, dos actores desnudos y un excelente texto, puestos ahí, frente a nosotros, que no podemos más que jalearlos. Pues eso, teatro, puro teatro.

L’ANEGUET LLEIG de Hans Christian Andersen. Adaptació per Carles Alberola i Ernest J. Sorrentino (Albena Teatre / Centre Escalante)

No vamos a ser nosotros los que descubramos la trayectoria de esta compañía valenciana que nos ha dado piezas que ya forman parte de nuestra idiosincrasia cultural. Pero no queremos dejar de resaltar lo bien que hacen sus trabajos. Hacía tiempo que no veíamos un espectáculo para público familiar tan bien acabado. Además de la excelencia de los intérpretes-cantantes y del espacio sonoro-musical, nosotros, que también somos amantes del género musical, resaltamos lo bien que lo conocen y lo habitan, como un auténtico clásico-moderno. Los mayores disfrutamos por su calidad y los pequeños se meten en la historia hasta el final. La factura, es también excepcional y sobre todo miran y se dirigen a los pequeños (y a los mayores también, por ende) como seres inteligentes, pensantes que merecen un espectáculo realizado con tanto rigor. Como padres, que también somos, gracias.

JOSEP LLUÍS SIRERA, UN LEGADO

Un final de año tristísimo para los dos. Se nos fue él. Nuestro compañero, amigo, referente, confidente, nuestra voz. Josep Lluís Sirera fue algo más que nuestro profesor, fue algo más que la persona que nos inspiró en esto del teatro. Fue un tronco donde crecimos como creadores y como personas.

Se fue un día de diciembre sobre las cinco de la mañana, la hora en la que se van para siempre en las obras de teatro.

Lloraremos y seguiremos llorándole porque nos ha dejado huérfanos.

En los próximos años seguiremos viendo como sus raíces siguen creciendo en nuestro ecosistema teatral, porque lo que plantó fue fuerte y resistente. Que su legado siga perviviendo en nosotros y en todos aquellos que lo conocieron.

Y sobre todo, un especial y sentido pésame a aquellas personas tan cercanas para él como fueron su mujer Remei, su hijo Carles y Rosa su socia.

 

PREMIO EL PUNTO G 2015 es para…

Este año hemos querido que nuestro premio sea exaequo. Dos propuestas vistas en dos focos de referencia y resistencia, como son Russafa escénica y Cabanyal Íntim, de dos grandes creadores jóvenes que aúnan tradición y modernidad en la escena: Víctor Sánchez y Alejandro Tortajada.

A ESPAÑA NO LA VA A RECONOCER NI LA MADRE QUE LA PARIÓ de Víctor Sánchez Rodríguez (Wichita Co)

Con Víctor Sánchez nació una manera de ver la escena cargada de ideología, en el sentido más puro del término. Teatro como lo harían los maestros Chejov y Brecht. Artificio que te hace reflexionar sobre el presente.

La dupla que se marca a nivel textual Víctor Sánchez, esta vez acompañado admirablemente por Lucía Carballal, hace saltar por los aires todo recurso discursivo. Dos piezas sobre nuestro pasado, cuando el PSOE ganó sus primeras elecciones y nuestro futuro (¿un gobierno de Podemos?) que sirven para radiografiar un país y su constante lucha por estar de espaldas a la historia. Y todo ello visto en una familia, foco de desintegración por excelencia.

Un 10 a la propuesta y un 11 a los actores, desde Lara Salvador y Silvia Valero (dos habituales de los montajes de Sánchez y formidables), pasando por dos nuevos en el universo de Wichita Co como Carlos Amador y Lorena López (sublime el primero y brillante las dos caras que da Lorena) y el talento innato de Bruno Tamarit que termina la pieza reventándonos a todos por dentro.

TRILOGIA SENSE PRIMAVERA de Alejandro Tortajada

Un dramaturgo a la puerta de una casa del Cabanyal. Un dramaturgo que reivindica que aquello debió verse en el extinto VEO. Un dramaturgo que nos abre la puerta a un mundo costumbrista, donde poco a poco vas viendo unos personajes que transitan, unas historias de una familia a lo largo del tiempo, de los años. “Trilogia sense primavera” hace renacer el teatro que tan bien desarrollaban los hermanos Sirera y lo lleva a nuestros días, le pone foco y presencia al actor, al personaje, llenando la escena de pequeños destellos: ese Joan Darós reventado a hostias, o la divertida Laura Sanchis bailando en casa, para terminar viendo al Valencia CF en los años setenta y radiografiando como los conflictos humanos, los personales, son universales.

Volveremos en el 2016. Nos espera un año plagado de cambios, transformaciones, descubrimientos y esperemos que muchas sorpresas, y sobre todo, TEATRO, así, con mayúsculas. Que esto sea lo que nos una.

Nos vemos en el patio de butacas 😉

“JAVI.- ¿En el teatro se escribe el nombre del personaje?

GABI.- Sí. Bueno depende del tipo de teatro.

Si es teatro deconstructivo no existe el concepto de personaje.

JAVI.- Ah, muy bonito. Los modernos no ponen personajes.

Entendido. Bueno, “le dice…” Se llama Joaquín, el personaje,

por cambiarle el nombre. “Pues Joaquín le dice:

¿En el teatro se escribe el nombre del personaje?”

Fragmento de #DenHaag

Algún día me tendré que preguntar por qué escribo. Por qué necesito crear, por qué hago esto. Por qué.

Hay algo que sale irremediablemente del estómago y no se puede explicar.

Pienso en ello en el Burger King de Atocha, y el cerebro me bulle camino al tren. Una vez sentado, abro el portátil y me pongo a ello.

Esta obra tal vez habla sobre el exilio, sin quererlo. En general sin quererlo ha sido todo. No solo los personajes que transitan en ella, también los que trabajamos en ella lo pensamos. Sin decirlo. Son aquellas cosas que no se dicen cuando se tienen que decir. Nadie se quiere ir, pero todos pensamos en qué pasará a partir de ahora. En mañana. “Es la nostalgia del futuro, tal vez”, que diría Fernando Alfaro. Con una actividad teatral a cero, solo las islas teatrales se mantienen, mal que bien.

“GABI.- Me di cuenta que todos escribimos la misma historia,

y me dije, ¿para qué Gabi, para qué? Y, no sé.

La obra que escribo en la cabeza es mucho más

interesante que la que podría escribir.”

Fragmento de #DenHaag

 Creo que entré en crisis. Creo que las he cogido todas juntas: la creativa, la de los cuarenta (aunque sea a los 37), la de valores, la realmente jodida de conciencia, incluso la física, todas.

Hace unos días me atacó una conjuntivitis vírica en los peores días de ensayo. Creo que se hizo evidente en mi cuerpo la crisis que estaba sufriendo por #DenHaag. No tengo claro la obra que quiero contar. Quien crea que tiene claro qué quiere contar, que levante la mano. Yo cuento, porque necesito contar, vivir ficción. En una escena nueva (sí, en esta crisis ha habido hasta tres escenas nuevas) se materializa eso: qué es contar, porqué contamos lo que contamos, de donde nace. Siempre nace de algún lugar. Creo en el teatro como la mejor terapia para conocerse, para conocernos.

No sé.

En todos los montajes siempre hay un momento de crisis. En este me vino porque me quedé en la escena 14. La escena tiene un título: “Todos los fantasmas acuden a mi”. Yo soy la escena 14. Toda obra es un espejo, está más si cabe. No sé si estamos consiguiendo algo, y qué es ese algo. Creo que sí, pero la capacidad para errar está ahí.

Me acojo a la cláusula Bogart, Anne Bogart, mi última guía para directores desnortados. Ella dice “me convertí en directora de teatro sabiendo de una forma inconsciente que yo iba a tener que utilizar mi propio terror en mi vida como artista. Y tenía que aprender a confiar en ese terror en vez de temerlo. Para mi fue un alivio saber que el teatro es el lugar perfecto para concentrar dicha energía.”

Y ese terror es el exilio. Sigue estando presente. No solo porque en “Den Haag” hablemos de él, sino porque lo vivimos en nuestras propias carnes: yo mismo o algunos de los actores están (estamos) trabajando a caballo entre Valencia y Madrid.

Tal vez el arranque de la obra nace cuando mi hermano David se va a vivir a La Haya (de ahí el nombre de la obra en holandés, Den Haag) para establecerse allí. Las nuevas generaciones no se lo piensan, se van.

En estos meses de ensayo hemos disfrutado, nos hemos enfrentado, hemos elucubrado, cansado, entusiasmado, reído y asustado. Creo que la familia, que es como me gusta llamar a Mamen, Imma, Xavo, Toni, Nacho, Vane y Paula, se lo ha pasado bien. La obra empieza a estar armada. Ahora haremos un parón veraniego para retomar en septiembre antes del estreno.

Creo fehacientemente que estamos haciendo un buen trabajo, que están haciendo un buen trabajo. Creo que era Billy Wilder quien decía que este es un oficio donde lo importante es reunirse de los mejores. Y eso lo he conseguido.

La gente de MementoNET ha hecho este curioso vídeo de los ensayos de la obra. Gracias a José y los suyos.

 

Gracias también a aquellos que han estado (y están en el proceso) como Iván Martínez-Rufat quien nos ayudó con sus grabaciones, Las Naves, Escuela del Actor, Espacio Inestable y CulturArts por su apoyo logístico, y a Episkenion que publicará el texto de la obra en septiembre.

Espero que a partir del 19 de septiembre podáis disfrutar de “Den Haag” en Espacio Inestable tanto o más que nosotros. Si os gusta, recomendadla, retuiteadla, amadla, recomendarnos donde hacedla, dónde vividla, una mano siempre es bienvenida.

Aquí tenéis la mía.

“Estaba limpiando el cuarto y, yendo por aquí y por allá, me acerqué al diván y no podía recordar si le había o no quitado el polvo. Dado que esos movimientos son habituales e inconscientes, no era capaz de recordar y sentí que era imposible recordarlo –de forma que si le había quitado el polvo y lo olvidé- quería decir, que había actuado inconscientemente, por tanto era lo mismo que si no lo hubiese hecho. Si alguien consciente hubiese estado mirando, entonces el hecho podía ser establecido. Sí, por el contrario, nadie había estado mirando, o mirando inconscientemente, si las vidas de muchas personas, con toda su complejidad, transcurren inconscientemente, entonces tales vidas son como si no las hubiesen vivido.”
Diarios (1895 – 1910) León Tolstoi