Breve, muy breve, aquello que vi, o viví, y no comenté (por falta de tiempo):

– “Tierra de nadie” un itinerario emocional, por Valencia, Ruzafa, por tu inmigración, sobre la identidad, sobre nosotros mismos, visto en los otros, desde los otros. La mejor propuesta del festival.

– “Yo en el futuro”, yuxtaposición de tiempos y espacios creando múltiples ideas sobre el paso del tiempo. Supo a poco. En la línea de la investigación escénica que desarrollan en Buenos Aires. Procesos en escena. Imprescindible.

– “Obludarium”. Una puesta en escena espectacular, para una propuesta circense, que bueno, tampoco me aportó nada de interés. Sería mi día.

– “Les Gûmes”. Lo mismo que con los Forman: mucho interés por verlo, muy buenas referencias, y una sensación agridulce, aquello que vi no sé si era lo que me esperaba.

– Taller de espectadores. Estuve 3 veces con ellos, de muy distintas maneras, y me pareció enriquecedor para analizar los puntos de vista del espectador, sobre todo para hablar de “Bonanza”.

– “Bonanza”. El conflicto de un pueblo, desde varios puntos de vista. El perspectivismo como forma de narración. No sé si es escénico (y la verdad, me la trae floja), pero es muy interesante. Por favor, abramos las mentes.

– “That night follows day”. Directo. Sencillo. La educación de los niños, desde los niños. Comprometido sin necesidad de tener un compromiso social. Y es que comprometerse y hacerlo socialmente no es lo mismo. Ya lo dijo Cortazar.

– Fiestas: divertidas, necesarias (la comunicación, en todos los ámbitos, es necesaria, pese a las voces reticentes) y fructíferas.

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